La visión sociopolítica de Paul Elvere DELSART – Hacia una gobernanza planetaria participativa.pdf


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Nacerían ciudades educativas rurales, acogiendo investigadores, pedagogos, artistas y pensadores de todos los
orígenes. Estos espacios, conectados con África, América Latina y también con Asia, permitirían experimentar nuevas
formas de transmisión, de ética aplicada y de ciudadanía consciente.
Lejos de un retorno al pasado, este renacimiento sería laico y humanista, pero enraizado en las culturas mediterráneas,
los saberes populares y las espiritualidades vivas.
España, antaño imperio, se convertiría en refugio y trampolín hacia un futuro posnacional, anclado en la diversidad.
El corazón económico del programa EL4DEV en España se sitúa en la cooperación territorial y la solidaridad de
proximidad.
Los municipios rurales, juntos, invertirían en infraestructuras rentables y sostenibles: alojamientos ecológicos,
restaurantes participativos, escuelas alternativas, centros de formación transdisciplinarios. Esta economía se basaría
en:





El ecoturismo inteligente,
La innovación social local,
Los circuitos cortos agrícolas,
Y una diplomacia cultural activa.

La riqueza producida se redistribuiría de forma equitativa, reinvirtiéndose en el tejido local, estimulando el empleo, el
emprendimiento rural y el orgullo comunitario.
Pero varios desafíos amenazan este modelo: la especulación inmobiliaria en zonas rurales, la desconexión de las
nuevas generaciones, y la dificultad para iniciar los primeros ciclos de inversión.
A nivel internacional, España adoptaría una posición geopolítica inédita, basada en la cooperación civilizatoria y la
diplomacia social.
Se convertiría en uno de los motores de la Unión Social Mediterránea, un espacio transfronterizo de diálogo cultural,
ecológico e intelectual. Al aliarse con países como Marruecos, Túnez, Francia, Portugal o Italia, contribuiría a construir
un eje sur ético, menos dominado por las lógicas tecnocráticas de Bruselas.
Esta diplomacia ofrecería una alternativa a los conflictos geoeconómicos clásicos, apostando por la cultura, la
educación y el medio ambiente como palancas de paz.
Pero una orientación así podría generar fricciones con las instituciones europeas, sobre todo si cuestiona los marcos
neoliberales, la centralización tecnocrática o las normas impuestas por el mercado único.
Si España abrazara plenamente el programa EL4DEV, no se convertiría simplemente en un “caso aparte”. Sería la
primera nación de Europa occidental en comprometerse con el camino de una renovación civilizatoria, mezclando:





Ruralidad reencantada,
Ecología pragmática y poética,
Espiritualidad laica y ciencia social,
Y cooperación internacional a través del ser humano y la tierra.

Propondría un modelo inspirador para el Sur global, en particular para el norte de África y América Latina, con quienes
comparte una historia compleja, pero también un imaginario profundo.
Pero esta ambición exige:



Una nueva alianza entre los municipios rurales, la juventud y los innovadores libres,
Una ruptura asumida con las lógicas de rentabilidad rápida, de explotación territorial y de alienación cultural.